2006-2007-2008
Tú en mí.
“En lo simple la verdad es fácil de ver, como tu alma a través de tus ojos”.
El sol está asomando, y la noche agoniza en el crepúsculo. Me encantaría que hoy golpearas mi
puerta porque me echas de menos y, aunque sé que no ocurrirá, me hace bien por que crece
el deseo; y tanta fuerza moverá tu alma hacia a mí, como a una piedra en el fondo del mar, y
seremos tu luna y yo sol, tu paz y yo guerra, tú la noche y yo el día, tu alma y yo cuerpo, tu
espada y yo pluma, tu ama y yo esclavo, tú en mi como la noche en el día.
Tu viaje.
Lo supe desde tu partida
la inocencia no me dejo llorar.
Lo supe luego en realidad
tu ausencia es recordar.
Lo que supe fue por preguntar
y nunca me atreví a saber demasiado.
El viento.
Tengo q buscar verdades
tengo que encontrar lugares
que guíen mi camino.
Entre el sueño y el destino
en el banquete del amor
en algún apunte de Platón.
Como el viento caprichoso soy
por la china de Confucio ahora estoy.
Tengo que enfrentar el vacío
y morder fuerte, apretar los dientes
susurrarle con un soplido al tiempo
que yo soy movimiento como el viento.
Nocturno mi turno.
Recuerdo aquellas noches de soledad,
sin miedo, sentado allí, en la mesa cigarros y vasos,
y yo fumando una y otra vez. Solo estaba esperándote, imaginando el mar, acrónico,
pensando en tus lados, y el calor, y la magia del calor.
Estival era tu carne, y mi deseo, un grito desesperado.
Es enero.
Es enero, el calor de la ciudad ya no me deja dormir,
me ha venido la idea de que la soledad es como el infierno, es el lugar donde uno tiene que negociar con el diablo, en este lugar no existe el equilibrio.
El goce de la libertad de la noche, con alcoholes, con miles de amores efímeros, como cuando al final nos damos cuenta de que eso que ansiábamos solo dura un rato; y a la vez lidiar con el dolor de que en realidad estamos tan solos, y prendemos la tele y olvidamos la angustia y cuando la apagamos miramos al costado y en realidad ella está sentada ahí, junto a nosotros.
Frio.
Hace frio en Rosario, y es noviembre
y yo te espero a vos y la ciudad libre,
ya lo sé qué piensas que aspiro la noche
y no vuelvo con vos, es que tu amor me mantiene racional. En la ciudad y loco por verte tengo algo que no conoces tengo algo que mostrarte
solo tienes que sentirte bien y yo voy a vivir para amarte, para poder encontrar una sensación.
Y entre papeles, visto mi casa de gala
lavo mis pantalones, y preparo algún trago,
y aun siento que no estás tan segura de venir.
Hace frio y es noviembre.
Humanos.
Sentimos miedo vergüenza y está bien, no es malo encontrarse con las emociones si sabemos que son parte de nosotros. Somos burgueses. La felicidad ahora. Nos perturba lo q tenemos y nos enloquece lo q no tenemos. Todos somos así. Añoramos lo que no hay y perturbados por lo que no hay vamos sin la comunión que necesitamos para estar en unión con la vida.
Instante.
Caminaba por las calles una tarde soleada de noviembre, no sé muy bien lo que andaba haciendo, cuando ante mi quilombo de ideas y dogmas y principios y moral y otras rarezas humanas, la veo cruzar la calle como un pájaro que atravesaba la esquina y el viento, su pelo se envolvía en el aire y dejaba ver su cuello, sus labios eternos audaces como su mirada, que paralizó el tiempo que transcurría entre ella y yo, el mismo tiempo que transcurría en otra esquina, en algún bar, en facultades y oficinas, solo que ese momento que quedó entre sus ojos y los míos fue el instante que necesitaba para seguir esta existencia que desde ahora ha dejado de ser banal y ordinaria por un rato. Ahora solo tengo un instante, la única prueba para amarte.
La casa de la vuelta.
Laberintos del silencio donde no habita el tiempo
déjame pasar a las tertulias de la casa de la vuelta.
Entre tanta comunicación agoniza nuestra escena
quiero volver a entrar a la casa de la vuelta.
La espera.
Hoy me encuentro en la espera, detrás de cada cigarrillo, siento como la oscuridad me rodea, y delante de mí, otro cigarro que se quema.
Veo tu pelo que se pega en tus labios pero es que estas tan lejos. De pronto me detengo en tus ojos
pero otra vez te esfumas como un adiós.
Quiero mandar este mundo a la mierda
quiero saltar la cornisa y dejarme caer.
Quiero que mi alma se quede sin cuerpo
quiero volverme loco otra vez.
Y ya no puedo dejar de fumar yo sé que te fuiste de acá estoy pensando en cruzar el mar sé que habitas allá.
Lejanía.
Mis manos están secas, tu cuerpo húmedo, no logro hallarlo. Estas tan lejos que no puedo sentirte,
hoy te vi, allí abajo quería tocarte, el alma,
quería socavar mi aire. El fuego es ya gris,
entre los soles quiero tocarte, no resisto la cordura.
Donde el mundo es azul, donde nadie tiene miedo
yo tiemblo en pedazos, porque no hallo tus ojos.
Foucault.
Cuánto pesa lo que atesoras?
Cuánto cuesta la verdad?
La justicia es una idea
y lo injusto lo real
los encantos del poder
todos quieren ya tener.
Mi complemento.
Tanto tiempo nos separa, tanta agua, tanto cielo,
aquí al costado de la tierra, el mundo gira tan lento, inmóvil y eterno, y siento de nuevo tu voz en el abismo, desde un lugar tan lejano, como en un cuento,
y en ese momento siento que nuestras almas se rozan, se tocan, están tan cercas como nunca me lo había creído, como siempre lo había soñado,
Ahora las horas se van con tus palabras, efímeras, como nuestras vidas en el universo, fugaces como si la vida se burlara de mi percepción del tiempo;
solo quiero que hoy sea mañana, y que mañana sea por siempre nuestro, no sé qué pasará, pero si me muero antes o si los caminos se pierden quiero decirte que tú eres en cualquier lugar y tiempo mi complemento.
Oda a la turca.
No sé dónde estoy yo, pero tu estas aquí
tampoco sabía dónde estaba, y tú estabas allí.
Onírico parece que todo esto se torna quizás los ángeles toman forma quizás un ángel tomo la tuya.
Te escucho hablar y miro tus ojos me pierdo en tu historia y en tus labios, me hubiese gustado estar allí, en Venecia en donde habita la tristeza,
en donde las calles son las venas de una gran clepsidra. Hoy estamos aquí sentados en un banco
el agua sigue corriendo, y yo te imagino bailando ese tango. Solo hay que esperar para que el dolor desaparezca la alegría es una película que cubre tu alma, no dejes que perezca.
Panacea para la locura.
Hoy he pensado en la muerte
desde muy adentro de mi alma
un mar de gotas blancas
un cielo de nubes blancas.
Hoy pude comprender
que la materia se degrada
átomos de alma
átomos de ansia.
Entre los miedos y amores
muero en mi sueño.
Entre los amores y miedos
nace mi muerte.
Remolinos de llantos
represiones de mierda
hasta aquí he llegado
temblando de miseria.
Seguir.
Y si todo es un sueño y no desperté?
mi alma se está moviendo una vez mas
por qué no hablar de tu grandeza?
por qué no temer a tu belleza?
si no tiene final.
Nunca me di cuenta que el jardín
se estaba muriendo, parecía vivo
con ganas de seguir floreciendo.
Pero el espejo es mi último recuerdo
porque al jardín lo invente en mis sueños.
Con risas me mira, pañuelos en su cabeza
sonrisas me miran sonoras, no recuerdo el camino.
Reflejos, espejos, no recuerdo, flores en su cuerpo vistiendo. La más bella del jardín resistiendo,
me dormí entre las flores que me abrazaban aun latiendo. Sé que a la noche hay grietas
por donde salgo a volar, porque no creo en historietas,
a mí no me vengan con rezar, estaré escondido en algún con mi filosofía al cantar.
Soledad.
He terminado todos los cigarrillos
ya se han callado hasta los grillos de mi habitación.
Este tiempo me parece onírico
y creo que en algún papel he terminado una canción.
En la calle solo se oyen algunos gritos
que se mezclan con la estridencia de mi alma
que siente la pena de tu ausencia
que siente aun el fuego de tu carne.
Estoy dormido entre el humo
y entre el humo no distingo tú cara, solo tu silueta,
te acercas hasta mí muy lentamente
y cuando estas delante de mí te esfumas,
y todo vuelve a ser papel que se mancha
y todo vuelve a ser como ahora, ansias.
Solsticio.
Mira hacia adelante
solsticio de verano
la noche más corta
con la luna ha llegado.
Te miro.
Te miro y veo entre mis manos tu pelo que se desenreda en mi como el viento después de las montañas, imagino el olor de tu cuello y tiemblo al escuchar tu aliento susurrándome al oído, y así crece mi deseo ya en tus labios y en la humedad de tu lengua que se escapa de mi boca a recorrer mi cuello.
El olor de tu cuerpo se mezcla con la sensación de delirio en espera, y nuestros cuerpos se rozan sintiendo la belleza de la desnudez, sintiendo la corteza del alma que se abre para poder salir a encarnarse en la tuya.
Tenemos en común:
todas la noches que dormimos juntos,
las palabras que se susurran al oído,
los besos que se pierden en otros besos,
el sol en los desayunos,
el almuerzo,
la siestita,
la merienda,
las películas, las series y las cenas.
Nos gusta el helado, el chocolate, y los cigarros,
nos reímos de nosotros mismos y de cualquiera nos reímos, nos miramos nos amamos.
Tenemos que pagar los impuestos,
que aprender de los defectos y moldear nuestras virtudes, también nos gusta caminar, pelear y hacernos cosquillas, salir juntos a comprar,
nos gusta dialogar, y dormir con la tele encendida.
Tenemos la misma cerradura en la misma puerta,
la misma mesa, el mismo pan, la misma cama,
la misma casa, tenemos esta vida que nos ha tocado vivir; elegirnos me hace feliz, y tener un futuro porvenir; nosotros estamos sembrando este jardín,
las flores más pequeñas ya las veremos venir,
y no tenemos lo que no podemos comprar,
pero tenemos la grandeza de amar,
tenemos entre estas cosas muchas otras cosas que vendrán.
Todo pasa.
Las enormes piedras que luchan contra la incesante corriente de agua, y aunque permanezcan inmóviles como irritantes e inflamados dogmas, el ejército liquido va cambiando sus formas, sus lugares, su color, hasta que en algún punto del tiempo lograra hacerlas perecer.
El sueño.
Entro a su casa, es de noche, bien entrada la madrugada, una noche estival con un aire tormentoso, cerca del campo; de repente esa enorme casa con su hoguera en el living desnivelado con el resto de la casa, como en un pozo, la moderna construcción aún se está edificando, sin habitar, con polvo de ladrillo por todas partes, con marcos sin ventana, pedazos de techos y pedazos de cielo, deambulo por ella y repentinamente vuelvo a ver la casa terminada, con muebles y cuadros. Detengo mi andar por la extraña y adorable sensación de encontrarme con alguien, la veo envuelta en su bata recién salida de la ducha, con su pelo aun mojado, una toalla sobre su cabeza, enrollada, enroscada cayendo sobre su espalda, cuando cae su bata veo su bombacha blanca, y empiezo a escuchar de fondo una música que reconozco, una letra que decía “ella reía con su fina ropa blanca…”, me dejo llevar por la melodía y en ese instante ella llega por mi espalda , huelo su perfume, se me eriza la piel, siento sus manos en mi cuerpo y siento su cuerpo con mis manos , nos miramos, sonreímos, nos besamos con las lenguas, nos mordemos suavemente, todo eso era lo que queríamos, ahora suena el celular que llama para ir a trabajar, y “hago un barco con el borde de su cuerpo, quiero verlo en el mar, bajo nubes en procura de una brisa, bajo nubes, solo llevándola, acaso las sombras huirán”.
Esos días.
Esos días eran terribles para mi alma, tratando de entender el porqué del amor, y sobre todo el porqué del desamor, olvidando los días olvidando el tiempo en sí. Salí de casa, y busque mi modo de viajar, ya lo creo, era terrible, buscar el mar estando en el mar.
Distancia
Escucho llover y te quiero ver,
detrás del velo hay cosas que no veo,
tengo miedo de correrlo, te espero.
Sentado, trato de recordar cada segundo,
cada lugar, cada momento, te vas, te pierdo,
y sigo caminando por las calles, y por los bares,
y en los mares de soledades que dejaste
mi navío lucha contra tempestades,
y qué más da, lo racional nos terminará de separar.
Ahora es tan linda esta distancia,
es agradable por que pronto estarás un rato acá,
y el velo se correrá y así tocaré tu mirada
con la luz de mi alma, que genera tu calma.
Esta noche
Esta noche te espera,
esta noche yace oscura y
entre el humo despierta
imágenes antañas de piel y madera;
esta noche me despedaza
y estallo al
saber
que la inmensidad del mar
me separa de ella.
Realidad.
Que la realidad no trunque tu locura
El delirio es mas bello
La realidad no tiene cura
La locura tiene sello
He oído que te vas
Hace tiempo que no estas
Que llorar no debo
Que la vida es asi
Nunca la comprenderas
Y por que me toco a mi
Empezar este final
Me pregunto cuando escucho
Mi alma llorar
Que ha pasado el tiempo
Y quizás no tenagamos que escondernos nunca mas
Espero.
Espero que tengas fe
Te espero hasta que salga el sol
Te espero aunque no quiero
Espero que siempre estés a mi lado
Yo espero salir de esta enfermedad
Te espero a dormir
Espero que no me olvides nunca
Yo espero una sonrisa
Te espero siempre
Espero que seamos siempre felices
Yo espero que compartamos todo
Te espero mientras leo
Espero que me quieras
Espero no defraudar más a nadie te espero en la espera
Dame.
Dame tu mano frágil
Y tú mirada astuta
Y vayamos aunque sea por hoy
A volar entre las luces
Quiero estar en vos con mis manos
Y esperar por tus labios
Viajar con tus largos pasos
Hacia el verde de tus ojos
Andando sin saber donde ir
Dame más de tus besos
Locos como tus celos
Quiero escuchar tu canción
Oír la melodía en el mediodía
Te siento.
Yo te siento
aunque este muy lejos
Si tu me sientes tan fuerte
Como yo te siento
Si tu me miras
Cuando yo te miro
Es que entonces podemos
Detener el tiempo
Corchea.
Corchea dibujada en lienso
te escucho en el silencio
siempre me quedo sin lugares
cuando cerraron los bares
me gusta cuando llueve
me gusta cuando vienes
con tus auriculares
Atravesando los mares
2022-2023
Destrajinar.
Cante mientras llovía mil canciones que parecen mías
la lluvia y los acordes parece que calmaron el comienzo de la noche en esta parte de la vida
soñé con ella mientras creo que dormía los sueños son todos los años de todos los días.
Amor.
Me tiraste las medias rotas
y los boxers viejos
me desenredaste el pelo y vi que
de alguna manera estabas
desenredando algo en vos.
Volver.
Estoy otra vez acá
donde hace ya tiempo atrás
prendimos la mecha de toda la libertad.
Amando sin preguntar
adonde me llevará
Sin frenos volando para estallar
Instantáneas.
Sube unas instantáneas
y veo que el reflejo de sus ojos me susurran
que mi sueño concluye en algo
Flecha zen.
El parque era nuestro, de Tucumán y Sarmiento a Brown y Moreno, las noches de invierno, el verano era eterno.
Nos mirábamos y nos entendíamos casi como mirarse al espejo. Creamos canciones algoritmos de cuerdas, gritamos mil goles, nos reímos de todes.